Junio es uno de los momentos más importantes a nivel global para la incidencia climática. Dos eventos concentran la atención de la comunidad internacional en torno a la transición energética justa (TEJ): la 64ª Sesión de los Órganos Subsidiarios de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (SB64, Bonn, 8–18 de junio) y la London Climate Action Week (LCAW 2026, 20–28 de junio).
Desde Así va la Energía te contamos qué se negocia, qué está en riesgo y qué necesita América Latina para no quedarse al margen.
SB64 en Bonn: donde los acuerdos políticos toman forma técnica
La SB64 es la reunión intersesional de los dos órganos técnicos de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC): el Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA, por sus siglas en inglés) y el Órgano Subsidiario de Implementación (SBI). Su función es preparar los borradores de decisión que los gobiernos adoptarán en la 31ª Conferencia de las Partes (COP31), que se realizará en Antalya (Turquía) en noviembre de 2026.
Aunque suele pasar desapercibida para el público general, la SB64 es uno de los espacios más influyentes del proceso climático: allí se construyen los acuerdos que luego adoptan los gobiernos en la COP.
En esta reunión también sucede el UAE Dialogue, como se le conoce en inglés, y las sesiones sobre el Programa de Trabajo de Transición Justa de los Emiratos y el de Mitigación. Te los explicamos uno a uno para entender qué está en juego:
El Diálogo de los Emiratos Árabes Unidos sobre el Balance Mundial (UAE Dialogue)
Adoptado en la COP 28 de Dubái para dar continuidad al Balance Mundial (GST por sus siglas en inglés), este evento tiene como objetivo facilitar un intercambio de experiencias, sobre los retos y oportunidades que han identificado los países en el momento de implementar las señales enviadas por el primer GST. El diálogo tiene un énfasis particular en fortalecer la cooperación internacional y los medios de implementación, como el financiamiento, la creación de capacidades y la transferencia de tecnología.
Durante la SB64 en Bonn, los países buscarán que este intercambio pase de la teoría a la práctica y definirán su vínculo con el segundo balance mundial.
Si estas conversaciones no se traducen en señales concretas sobre las barreras estructurales a superar y el apoyo que se requiere para una transición energética justa, no se tendrá un diagnóstico adecuado que permita entender el nivel de avance en la implementación de las metas del primer balance mundial ni tampoco el insumo clave que se espera para el siguiente GST.
El Programa de Trabajo de Transición Justa de los Emiratos (UAE JTWP por sus siglas en inglés)
Uno de los resultados más destacados de la COP30 en Belém fue la decisión, que mandata el desarrollo de un Mecanismo de Transición Justa del programa de trabajo del mismo nombre (JTWP, por sus siglas en inglés). Su principal objetivo será el de fortalecer la cooperación internacional, la asistencia técnica, el desarrollo de capacidades y el intercambio de conocimiento para hacer posibles transiciones justas e inclusivas.
La SB64 será decisiva porque los países deberán acordar tanto la gobernanza como las modalidades de funcionamiento de este mecanismo, que permitan además, que entre en operación lo más pronto posible.
Para que tenga impacto real, este mecanismo deberá apoyar a que los países den una transición justa lejos de los combustibles fósiles para avanzar hacia una economía basada en energías renovables que vaya de la mano con la eficiencia energética y que evite replicar malas prácticas del extractivismo fósil.
Esta transición debe poner en el centro a las comunidades y trabajadores que necesitan diversificar no solo su actividad económica, sino también sus capacidades para alejarse de la dependencia a una economía fósil.
El Programa de Trabajo para la implementación y la ambición de la Mitigación (MWP por sus siglás)
Las discusiones sobre el Programa de Trabajo de Mitigación siguen enfrentando desacuerdos entre países sobre la continuidad de este programa. Aunque ha permitido intercambiar experiencias sobre cómo los países avanzan en sus objetivos de mitigación, hasta ahora ha producido pocos resultados en términos de las señales concretas para aumentar la ambición en el esfuerzo colectivo de reducir emisiones.
Durante la COP 31 se evaluará si el programa de trabajo debe continuar o no. Si bien se debe resguardar el único espacio que se tiene para discutir sobre temas de mitigación en la Convención, este debe cambiar su forma de operar de tal manera que cumpla realmente el propósito para el que fue creado: velar por la ambición y la implementación de las metas de mitigación bajo el Acuerdo de París.
London Climate Action Week (LCAW): donde la sociedad civil toma la palabra
El otro escenario crucial en este momento del año es la octava edición de la LCAW 2026, el mayor encuentro climático independiente de Europa, posicionándose como uno de los principales espacios multiactor donde se cruzan gobiernos, sociedad civil, entidades multilaterales, sector privado y fondos de financiamiento climático. Con más de 750 actividades repartidas por toda la ciudad, la semana funciona como una plataforma de construcción de alianzas entre COP y COP, y cobra peso especial en 2026, cuando el segundo GST va a dar sus primeros pasos.
LCAW es una ventana estratégica para posicionar la perspectiva latinoamericana de la TEJ ante actores con capacidad real de incidir en el financiamiento climático y la política energética global.
¿Y dónde está la voz de América Latina?
Mientras las negociaciones avanzan en los pasillos de Bonn y los intercambios multiactor en los de Londres se avecinan, una red de organizaciones de sociedad civil de América Latina y el Caribe está construyendo una respuesta colectiva propia: una hoja de ruta regional de transición energética justa. Su objetivo es orientar a los gobiernos de la región hacia una salida ordenada y justa de la producción y el uso de combustibles, en un horizonte que no supere el año 2050 y que sea consistente con el escenario de 1,5°C establecido en el Acuerdo de París.
La hoja de ruta propone acciones concretas para los próximos años, reconociendo que transformar los sistemas energéticos requiere cambios simultáneos en múltiples sectores y transformaciones estructurales en la economía de nuestros países.
Soluciones integrales que combinen la entrada acelerada de energías renovables, la electrificación, la eficiencia energética con una mejor planeación del desarrollo y del territorio que mantenga en el centro a las comunidades, las personas y los ecosistemas más vulnerables.
Bonn y Londres serán los primeros espacios de 2026 donde esta propuesta podrá darse a conocer, generar alianzas y sumar apoyos internacionales. La hoja de ruta será entregada a la Presidencia de la COP30 como contribución regional de la sociedad civil, para informar el proceso global liderado por Brasil y anunciado en Belém.
Si quieres saber más sobre esta hoja de ruta, que parte del esfuerzo de más de 40 organizaciones de la sociedad civil latinoamericana, y que cuenta con 12 principios, 14 metas, alrededor de 30 submetas y más de 70 soluciones accionables puedes acceder a aquí.
El rol de Así va la Energía en estos procesos
Así va la Energía en América Latina es una plataforma que evalúa el avance de los países de la región en seis dimensiones esenciales de la TEJ: expansión de renovables, eficiencia energética, eliminación de subsidios a combustibles fósiles, salida de los fósiles, inversión en energías limpias y justicia en la transición.
Para el caso de Bonn y LCAW, la plataforma se enfoca en 4 ejes fundamentales:
| Evaluar | El cumplimiento del párrafo 28 del GST en 6 países de América Latina, con indicadores verificables y comparables. |
| Contrastar | El ritmo de cambio entre países de América Latina: quiénes avanzan, quiénes se rezagan y cuáles son los cuellos de botella. |
| Nutrir | Investigaciones, documentos técnicos y acciones de incidencia en torno a la TEJ con evidencia sólida que pueden alimentar las deliberaciones entre países. |
| Conectar | Los compromisos multilaterales con las realidades nacionales y regionales, poniendo datos al servicio de comunidades, investigadores/as y tomadores de decisión. |
En junio de 2026, Así va la Energía es la brújula regional: señala dónde estamos, qué falta recorrer y qué no podemos permitirnos perder. Sigue de cerca lo que pasa en Bonn y en Londres, consulta los datos de tu país en la plataforma, comparte este análisis con quienes toman decisiones y suma tu organización a la conversación regional.
Porque la transición justa no se negocia sola: se construye con información, con alianzas y con voces que no callan.